Mejora tu salud, previene enfermedades, cuida tu figura y tiene muchos beneficios más. ¿Tienes pretextos para no practicarlo?
Te maquillas con los mejores cosméticos y te compras ropa que disimula esos
kilitos de más, pero ¿no crees que todo esto es sólo externo y efímero? Existe
una alternativa mejor para estar saludable y ser atractiva de forma perdurable:
el ejercicio físico.
Ya has oído mil veces que el ejercicio es imprescindible para mantenerte
saludable y en forma, pero no tienes tiempo, ni dinero, ni un gimnasio cerca, te
es difícil hacer deporte, bla, bla, bla. Lee abajo por qué debes olvidarte de
una buena vez de todas tus evasivas y decidirte hoy mismo a empezar a
practicarlo ya:
Órganos: Fortalece no sólo el corazón y los pulmones, sino
también las articulaciones.
Músculos: Aumenta su
oxigenación, tono, fuerza y volumen.
Huesos: Incrementa su
fuerza, flexibilidad, resistencia y densidad.
Funciones:
Hace funcionar mejor la circulación, respiración, digestión, sistema
inmunológico y metabolismo.
Niveles: Regula los niveles de
triglicéridos, colesterol y glucosa en sangre.
Resistencia:
Disminuye tu frecuencia cardiaca, mejorando tu resistencia y condición
física.
Previene
enfermedades
Haciendo ejercicio diariamente, puedes prevenir o tratar muchas enfermedades,
entre ellas:
Cardiovasculares: Disminuye el colesterol malo y aumenta el
bueno, protege las arterias, previene el riesgo de infarto y coágulos cerebrales
y baja la presión alta.
Diabetes: Reduce el riesgo de
padecerla y es uno de sus principales tratamientos (junto con dieta y cuidado
médico) porque ayuda a controlar los niveles de glucosa en la sangre.
Cáncer: Disminuye significativamente el riesgo de padecer
cáncer de colon o de seno.
Artritis: Mantiene flexibles las
articulaciones y cartílagos, y gracias al movimiento el tejido recibe
nutrientes.
Un cuerpo
bello
Comer de más y ser sedentaria te hace acumular grasa y perder tu figura.
Fumar te hace arrugarte prematuramente y tu piel se vuelve pálida y grisácea por
la mala oxigenación sanguínea. Estar constantemente estresada o desvelada
también deterioran tu organismo y tu físico, ocasionándote pérdida de
autoestima. Acaba de una buena vez con estos malos hábitos y comienza a mejorar
tu apariencia haciendo ejercicio, pues te ayuda a:
* Quemar calorías, eliminar el exceso de grasa corporal y recuperar una
figura armónica.
* Aumentar tu masa muscular, volviendo tu cuerpo firme y
atlético.
* Complementar cualquier dieta y eliminar desechos y toxinas.
* Controlar el apetito y el aumento de peso.
* Combatir el insomnio y
eliminar el cansancio.
Beneficios
psicológicos
Está comprobado que el ejercicio también beneficia la salud mental y
emocional, proporcionándote un gran bienestar:
Disminuye el estrés: Reduce la ansiedad, la depresión y sus
efectos como irritabilidad y mal humor, porque te hace liberar la tensión
acumulada.
Agudiza tu mente: Aumenta el flujo de oxígeno al
cerebro, mejorando tu capacidad de aprendizaje, concentración, memoria y estado
de alerta.
Aumenta tu autoestima: Al mejorar tu imagen
corporal e ir alcanzando metas, aumentas la confianza en ti misma y desarrollas
un espíritu de superación en los demás aspectos de tu vida.
Produce
bienestar: Estimula la liberación de endorfinas, que son las hormonas
que producen sensación de placer.
Te entretiene: Te distrae
de las preocupaciones, te brinda diversión y un estilo de vida saludable.
Si no practicas ejercicio, con el tiempo se debilita el corazón, músculos,
huesos y articulaciones, las células se envejecen, se disminuyen los reflejos y
el impulso sexual. Si alguna razón te impide practicar un deporte, por lo menos
trata de aumentar tus actividades cotidianas como:
Fuera de casa: Usa menos el auto o el autobús para moverte;
usa las escaleras en lugar del elevador; sal a caminar por tu colonia; pasea a
tu perrito más seguido y por más tiempo.
En casa: Pasa
menos tiempo frente a la televisión o computadora; haz ejercicios de
estiramiento; haz pesas con mancuernas para fortalecer tus músculos; sube y baja
uno o varios escalones durante 30 minutos.
¿Entonces qué?
Como ya viste, el ejercicio beneficia tu salud, tu figura y tu estado mental
y emocional. Elige una actividad deportiva que no sea para ti un sacrificio,
sino que la disfrutes, te entretenga y se ajuste a tu estilo de vida. También te
damos las siguientes recomendaciones:
· Si padeces cualquier problema de salud o estás embarazada, antes de empezar
a hacer ejercicio consulta a tu médico.
· Practícalo por un mínimo de 30
minutos, de 3 a 5 veces por semana y a la misma hora del día.
· Haz siempre
precalentamiento para prevenir lesiones y comienza con un programa lento que
vaya aumentando el ritmo poco a poco.
· Usa unos tenis de calidad, ropa
cómoda de algodón.
· Hidrátate antes, durante y después del ejercicio con una
bebida deportiva, para que apagues la sed y sigas disfrutando la actividad.
Corre, nada, pedalea, baila, patina, esquía, haz lo que quieras, pero
¡decídete y empieza hoy!



