lunes, 13 de mayo de 2013


Mejora tu salud, previene enfermedades, cuida tu figura y tiene muchos beneficios más. ¿Tienes pretextos para no practicarlo?

Te maquillas con los mejores cosméticos y te compras ropa que disimula esos kilitos de más, pero ¿no crees que todo esto es sólo externo y efímero? Existe una alternativa mejor para estar saludable y ser atractiva de forma perdurable: el ejercicio físico.
Ya has oído mil veces que el ejercicio es imprescindible para mantenerte saludable y en forma, pero no tienes tiempo, ni dinero, ni un gimnasio cerca, te es difícil hacer deporte, bla, bla, bla. Lee abajo por qué debes olvidarte de una buena vez de todas tus evasivas y decidirte hoy mismo a empezar a practicarlo ya:

 Beneficios físicos

Órganos: Fortalece no sólo el corazón y los pulmones, sino también las articulaciones. 
Músculos: Aumenta su oxigenación, tono, fuerza y volumen. 
Huesos: Incrementa su fuerza, flexibilidad, resistencia y densidad. 
Funciones: Hace funcionar mejor la circulación, respiración, digestión, sistema inmunológico y metabolismo.
Niveles: Regula los niveles de triglicéridos, colesterol y glucosa en sangre. 
Resistencia: Disminuye tu frecuencia cardiaca, mejorando tu resistencia y condición física.


Previene enfermedades
Haciendo ejercicio diariamente, puedes prevenir o tratar muchas enfermedades, entre ellas:

Cardiovasculares: Disminuye el colesterol malo y aumenta el bueno, protege las arterias, previene el riesgo de infarto y coágulos cerebrales y baja la presión alta. 
Diabetes: Reduce el riesgo de padecerla y es uno de sus principales tratamientos (junto con dieta y cuidado médico) porque ayuda a controlar los niveles de glucosa en la sangre. 
Cáncer: Disminuye significativamente el riesgo de padecer cáncer de colon o de seno. 
Artritis: Mantiene flexibles las articulaciones y cartílagos, y gracias al movimiento el tejido recibe nutrientes.


Un cuerpo bello
Comer de más y ser sedentaria te hace acumular grasa y perder tu figura. Fumar te hace arrugarte prematuramente y tu piel se vuelve pálida y grisácea por la mala oxigenación sanguínea. Estar constantemente estresada o desvelada también deterioran tu organismo y tu físico, ocasionándote pérdida de autoestima. Acaba de una buena vez con estos malos hábitos y comienza a mejorar tu apariencia haciendo ejercicio, pues te ayuda a:

* Quemar calorías, eliminar el exceso de grasa corporal y recuperar una figura armónica. 
* Aumentar tu masa muscular, volviendo tu cuerpo firme y atlético. 
* Complementar cualquier dieta y eliminar desechos y toxinas. 
* Controlar el apetito y el aumento de peso. 
* Combatir el insomnio y eliminar el cansancio.


Beneficios psicológicos
Está comprobado que el ejercicio también beneficia la salud mental y emocional, proporcionándote un gran bienestar:

Disminuye el estrés: Reduce la ansiedad, la depresión y sus efectos como irritabilidad y mal humor, porque te hace liberar la tensión acumulada.
Agudiza tu mente: Aumenta el flujo de oxígeno al cerebro, mejorando tu capacidad de aprendizaje, concentración, memoria y estado de alerta. 
Aumenta tu autoestima: Al mejorar tu imagen corporal e ir alcanzando metas, aumentas la confianza en ti misma y desarrollas un espíritu de superación en los demás aspectos de tu vida. 
Produce bienestar: Estimula la liberación de endorfinas, que son las hormonas que producen sensación de placer. 
Te entretiene: Te distrae de las preocupaciones, te brinda diversión y un estilo de vida saludable.


A falta de ejercicio
Si no practicas ejercicio, con el tiempo se debilita el corazón, músculos, huesos y articulaciones, las células se envejecen, se disminuyen los reflejos y el impulso sexual. Si alguna razón te impide practicar un deporte, por lo menos trata de aumentar tus actividades cotidianas como:

Fuera de casa: Usa menos el auto o el autobús para moverte; usa las escaleras en lugar del elevador; sal a caminar por tu colonia; pasea a tu perrito más seguido y por más tiempo. 
En casa: Pasa menos tiempo frente a la televisión o computadora; haz ejercicios de estiramiento; haz pesas con mancuernas para fortalecer tus músculos; sube y baja uno o varios escalones durante 30 minutos.


¿Entonces qué?
Como ya viste, el ejercicio beneficia tu salud, tu figura y tu estado mental y emocional. Elige una actividad deportiva que no sea para ti un sacrificio, sino que la disfrutes, te entretenga y se ajuste a tu estilo de vida. También te damos las siguientes recomendaciones:

· Si padeces cualquier problema de salud o estás embarazada, antes de empezar a hacer ejercicio consulta a tu médico. 
· Practícalo por un mínimo de 30 minutos, de 3 a 5 veces por semana y a la misma hora del día.
· Haz siempre precalentamiento para prevenir lesiones y comienza con un programa lento que vaya aumentando el ritmo poco a poco. 
· Usa unos tenis de calidad, ropa cómoda de algodón.
· Hidrátate antes, durante y después del ejercicio con una bebida deportiva, para que apagues la sed y sigas disfrutando la actividad.

Corre, nada, pedalea, baila, patina, esquía, haz lo que quieras, pero ¡decídete y empieza hoy!

CEPILLATE BIEN LOS DIENTES. YA!


CEPILLATE LOS DIENTES. YA!

Para aprender cómo cepillarse correctamente los dientes, será necesario seguir los siguientes pasos, recuerda que es importante repetir este proceso, mínimo 3 veces al día



Deberás limpiar las superficies externas de los dientes superiores e inferiores con movimientos verticales. Tendrás que que inclinar el cepillo contra el borde de la encía y deslizarlo desde ese borde hacia delante, con una ligera presión y repetir el proceso con los dientes superiores e inferiores, de forma interna y externa.Cepillar las superficies molares de cada diente con movimientos horizontales de izquierda a derecha y finalmente limpiar la lengua de arriba hacia abajo para eliminar los excesos de suciedad.

OCHO CONSEJOS


1. Cepilla tus dientes al menos dos veces al día, en la mañana y en la noche. Recuerda que cepillar los dientes antes de ir a la cama es una de las acciones más importantes para gozar de una vida saludable. Si lo haces todas las noches evitarás padecer muchas infecciones y problemas de salud.

2. Utiliza un cepillo dental suave, que de preferencia tenga una forma redondeada en las puntas de las cerdas y que la cabeza sea lo suficientemente pequeña como para alcanzar todas las zonas de los dientes y boca. Reemplaza tu cepillo cada 3 o 4 meses.

3. Coloca el cepillo en un ángulo de 45 grados, exactamente donde los dientes se encuentran con las encías. Ejerce presión con firmeza y gentilmente mueve el cepillo de arriba a abajo realizando movimientos circulares. No frotes mucho. Un cepillado con mucha fuerza puede separar las encías de los dientes y esto podría rayar su esmalte.



4. Cepilla toda la superficie de los dientes, lengua y mejillas. Pon especial atención al frente de los dientes y a toda la superficie de las muelas.

5. Cepilla muy bien tu lengua de atrás para adelante. Algunas personas agregan un poco de pasta de dientes sobre el cepillo para hacerlo. Cepillar la lengua ayuda a prevenir la placa bacteriana que es la causante del mal aliento. Algunos cepillos ya tienen cerdas o material específico para usarse sobre esta zona.

6. Utiliza hilo dental al menos una vez al día. El tipo de marca que elijas no es muy significativo. Escoge una marca y un sabor que sean de tu agrado.

7. Existen muchas técnicas para hacer un buen uso de hilo dental. Una de las más fáciles consiste en cortar un pedazo de hilo de aproximadamente 30 cm y hacerle un nudo al final uniendo los dos extremos para formar un círculo. Esto te será de ayuda al momento de pasar el hilo entre los dientes y evitar que te lastimes las encías tratando de alcanzar los lugares más lejanos.

8. Con mucho cuidado utiliza el hilo dental entre los dientes hacia las encías. Procura doblar el hilo entre cada diente formando la forma U y deslízalo de acuerdo a la forma de tus encías de arriba a abajo para remover la placa formada. Si tus encías sangran un poco al hacerlo, la sangre ira desapareciendo con el tiempo cuando tus encías sean más saludables.